YOGA Y MEDITACIÓN

Un camino de escucha, cuidado y presencia.

Este no es un lugar de paso.

Es un espacio donde la práctica se vuelve presencia.

Donde no hace falta forzarse,
ni demostrar,
ni llegar a ningún lugar.

La clase se adapta a cómo estás hoy,
y el camino se recorre con tiempo, presencia y cuidado.

Por eso muchas personas se quedan años:

porque aquí no se practica solo yoga,

se aprende a habitar la vida con más amabilidad.

Más de treinta años de práctica sostienen una forma de enseñar
que no es teórica,
sino experiencia compartida.

No hay secuencias cerradas ni un ritmo impuesto.
Cada clase nace de la escucha del grupo y del momento presente.

Aquí la práctica se adapta a la persona,
y no al revés.

Por eso muchas personas dicen que, cuando practican con nosotros,
es como llegar a casa:
algo se afloja
y pueden ser ellas mismas.

VOCES DESDE LA EXPERIENCIA

Aquí no se practica solo yoga

Se aprende a habitar la vida con más amabilidad

TIEMPO PRESENCIA CUIDADO